Una primera cita debe emocionar, no estresar. Con un poco de planificación puedes hacer que sea relajada, respetuosa y totalmente privada, para centrarte en la química.
Elige el lugar adecuado
Busca un sitio lo bastante tranquilo para hablar, pero lo bastante animado para sentirte cómodo: un pequeño bar de vinos, el lounge de un hotel o un restaurante con las mesas no demasiado juntas.
Mantén los detalles sencillos
- Acordad la hora y el lugar con antelación, y que el plan sea corto: una o dos horas es perfecto.
- Usa un solo canal de contacto y mantén la conversación allí.
- Llega unos minutos antes para no ir con prisas.
El respeto es mutuo
La discreción significa no compartir nombres, fotos ni detalles con nadie más. Pide permiso antes de hacer cualquier foto, sé sincero sobre lo que buscas y deja que la noche avance al ritmo que os guste a los dos.
Y sobre todo, relájate. Las mejores primeras citas son aquellas en las que ambos se sienten a gusto.
